LA GENERACIÓN MILLENNIAL Y EL RETO DEL DESARROLLO DEL TALENTO

La llegada de la generación millennial (1982-1996) a las empresas, está suponiendo un auténtico desafío a la hora de captar y fidelizar talento. ¿Sabrá su empresas asumir estos nuevos cambios?

 

Esta nueva generación, vive “el momento” en esta sociedad donde las tecnologías y los nuevos procesos de producción hacen necesaria profesionales con nuevas competencias.

 

La gestión de Recursos Humanos se enfrenta así a  la tarea imprescindible de desarrollar el crecimiento de esta nueva generación, la cual busca oportunidades para asumir roles de liderazgo, tener planes de desarrollo,  buen clima laboral, la posibilidad de contar con horarios flexibles y también encontrar una empresa con un proyecto con el que se identifiquen.

 

Hablamos de un nuevo estilo de vida donde lo importante es que el trabajo sea una faceta más de la vida relacional y de crecimiento de la persona.

 

Desde Sm Externa trabajamos junto a nuestros clientes para asumir los nuevos retos de las nuevas generaciones, porque sabemos que el futuro pasa por ello. Una gestión del talento eficaz ayudará a su organización a convertir en potencialidades estos cambios generacionales.

 

Para ello, es imprescindible invertir en el desarrollo y aprendizaje del empleado millennial; teniendo en cuenta la relación con la empresa a largo plazo, al mismo tiempo que se integran las metas personales y profesionales de estos nuevos profesionales. En definitiva de:

  1. Ofrecer la posibilidad de un reto de mayores responsabilidades, permitiendo su crecimiento profesional en un ambiente de aprendizaje y experimentación.
  2. Desarrollar un ambiente de confianza, donde se permita la participación en la toma de decisiones.
  3. Crear espacios a la innovación y creatividad.
  4. Tener claros los valores de la empresa y permitir que estén vivos y sean reales. Los millennial están acostumbrados a generar comunidad, pero siempre alrededor de unos valores en los que confíen.
  5. Desarrollar las facetas de liderazgo de los jefes de equipo, ya que esta nueva generación no confía en la figuras de autoridad. Dar paso a una gestión de equipos basados en el alto rendimiento y la definición de puestos.